El Bamba.com | Las noticias de Villa Carlos Paz

Ediciones

Ser papá soltero: “Me exigió en todo sentido”

El origen del Día del Padre se remonta a comienzos del siglo veinte, cuando Sonora Smart Dodd, hija de un veterano de la guerra civil estadounidense, quiso homenajear a su padre por haber criado él solo a sus seis hijos, luego de que su esposa falleciera en el transcurso del sexto parto.
Si bien ella propuso la fecha de nacimiento de su padre (5 de junio), en 1966 el entonces presidente Lyndon Johnson declaró el tercer domingo de junio como el Día del Padre en los Estados Unidos. Fecha que en Argentina se adoptó durante la década del 60.
Es decir, la conmemoración surgió como reconocimiento a un papá que asumió la crianza completa de sus hijos. Una situación que, por diversas circunstancias, es cada vez más frecuente en la actualidad.
Y al igual que las madres solas, los “papás solteros” deben enfrentar no solo una fuerte carga de trabajo, sino prejuicios de una sociedad que, en ocasiones, duda de su capacidad para atender a los chicos. Sin embargo, algunos especialistas advierten que es cuestión de educación y aprendizaje: a los varones no se les regala un muñeco para que lo carguen y vistan. Pero sobre la marcha van adquiriendo las habilidades que les permiten cuidar a sus pequeños; a veces, incluso se muestran más pacientes, y crean una conexión lúdica y afectiva más intensa.

TESTIMONIO. Germán Vázquez (44) es fotógrafo, encargado de personal en una empresa constructora, y “papá soltero”.

¿Cómo ha sido tu historia?
-Estaba casado y decidimos separarnos; al poquito tiempo de la separación, los nenes decidieron vivir conmigo y así arrancó esta vida de papá soltero.

¿Qué edades tenían los chicos?
Elián, que es el mayor, tenía siete; y Maxi, cinco.

¿Por qué eligieron vivir con vos?
-Surgieron un par de temas en cuanto a la conducta de ambos. Maxi estaba a mitad de año de jardín, y Elián en segundo grado, y me llamaban de la escuela para decirme que los chicos no estaban muy bien. Así es que llegamos a un acuerdo con la mamá.
Los nenes eligieron quedarse conmigo, tal vez porque éramos y somos muy compinches, y porque siempre estuve dispuesto al cien por ciento para ellos. Llevamos prácticamente ocho años los tres.

¿Cuáles han sido los principales desafíos que has tenido que sortear?
-Los desafíos más grandes fue inculcarles siempre el estudio, que fue algo que por ahí me costó un poco más; pero hoy en día veo que los frutos fueron muy buenos, porque ambos tienen notas excepcionales en el colegio. Hoy prácticamente se manejan solos, no tengo que preocuparme por nada.

En algún momento, ¿sentiste prejuicios de la gente, por ejemplo, a la hora de buscar empleo?
-No; pero sí he sentido que uno como padre puede hacer cualquier cosa por sus hijos, como padre trata de hacer lo mejor; pero la figura de la madre es irreemplazable, por más que uno haga lo mejor. Por ahí sentía eso de la ausencia de la madre, porque por más que hacía de todo para que no les faltara nada en cuanto a educación y atención; no hay como la figura materna presente.
Para buscar trabajo tampoco he tenido inconvenientes, porque siempre acomodé los horarios para estar el mayor tiempo con ellos.
Cuando recién me separé y ellos eligieron vivir conmigo, recibí muchísima ayuda de mis padres; de hecho, vivíamos con mis papás, entonces podía buscar trabajo tranquilo. Y cuando nos fuimos a vivir solos, les enseñé a cocinar, a lavar los platos, hacerse su cama; los eduqué para que fueran independientes en ese aspecto. Siguen siendo muy compañeros y colaboradores. Tienen muy claro que el cuidado de la casa depende exclusivamente de nosotros, así es que nos turnamos para la cocina, el lavado de la ropa y esas cosas; y el sábado es limpieza general entre los tres.

Decías que recibiste colaboración de tus padres, en algún momento ¿te sentiste invadido en cuanto a la crianza?
-Jamás me sentí invadido, todo lo contrario; es más, cuando nos faltaban un ratito, los llamábamos para saber si estaban bien.

¿Cuál es tu mayor satisfacción en esta experiencia de ser papá soltero?
-Gracias a Dios son dos nenes que sumamente educados, respetuosos ante todo y el hecho de que tengan las mejores calificaciones en la escuela es para mí todo un orgullo. Tienen marcadas sus metas de vida, y estudian con ese objetivo, que es lograr lo que se propusieron y eso me llena de satisfacción.
Ambos asisten al IPEM 348 en San Antonio de Arredondo porque vivimos allí, y la verdad es que no podría haber elegido mejor lugar. Siempre se han movido solos porque el lugar es muy tranquilo y eso es impagable.

Hoy están de moda los grupos de mamis por whatsapp, ¿te has integrado siendo el único papi?
-Sí, sobre todo en primaria. Muchas veces no intervenía porque hablaban cosas muy de mamás, como pasarse recetas, secretos de costura, tejidos, etcétera; pero en lo esencial sí respondía, participaba y obviamente iba a las reuniones de la escuela. Incluso el grupo por el lado de Máximo todavía existe, porque a veces los chicos quieren juntarse y así podemos organizarnos.
Sin embargo, las mamás de los compañeritos de mis hijos siempre supieron cómo era nuestra historia, entonces siempre colaboraron y estuvieron dispuestas para dar una mano.

Quiere decir que, si bien no es lo ideal, ser papá soltero no es tan difícil…
-Creo que no; es más, me gustó vivir esa experiencia porque me exigió en todo sentido a mí también. Sentí que la vida me decía “llegó la hora de ponerse las pilas y hay que hacerlo así, y no tenés otra opción”.
La verdad es que estoy muy contento y conforme; como yo, debe haber más papás pasando por lo mismo. Con esto no quiero decir que sea fácil; pero tampoco imposible.

Entonces, el famoso sexto sentido de las madres, también vale para los padres…
-Seguro que sí. En nuestro caso, siempre me doy cuenta si les pasa algo, o no me cuentan algo por algún motivo; eso se siente mucho.

Algo que desees agregar…
-La verdad es que ser “papá soltero” me ha dado muchísimas satisfacciones. Los chicos han podido llevar adelante toda esta situación, que sin lugar a dudas para ellos fue bastante dura al principio; pero contento porque hoy se ven los frutos de todo lo que pasamos y están bien encaminados.

Compartir en tu red social

Comentar esta nota