El Bamba.com | Las noticias de Villa Carlos Paz

Ediciones

La Coopi 30 años después de «la revolución Eguiguren»

Posiciones encontradas, sobre la conducción que cambió la historia de la entidad.
El pasado miércoles 21 se cumplieron tres décadas de aquella asamblea cooperativista en la que con sed de cambios, el grupo encabezado por Carlos Nieto y Alejandro Eguiguren (actual gerente general), ingresó a la conducción de la entidad, para quedarse y permanecer hasta hoy. La institución ha pasado por varios momentos que han puesto en jaque su continuidad y el espíritu de su razón social.

-¿Cómo llegó a la Cooperativa?
En el ´75 entré en el puesto más bajo, llegué a ser jefe de mantenimiento y conformamos el gremio en la dictadura. En el ´86 renuncié porque debía terminar mis estudios. Pero meses más tarde volvieron a convocarme porque habían despedido a tres delegados, y eso generó protestas y movimiento político-social. Ahí decidimos participar en las elecciones, y las ganamos el 21 de diciembre del ´86. Desde entonces, hay una dirección que recobra lo mejor del movimiento cooperativo, y donde empiezan las grandes transformaciones. Fue una instancia muy rica. Desde el ´87 hasta el ´97 fue una época de muchas obras, participación; una de las mejores.

-¿Cuándo fue que renunció a la presidencia y asumió como gerente?
En el ´91, una creciente se llevó el canal de Cuesta Blanca y todo Carlos Paz se quedó sin agua; entonces el Consejo del cual había sido parte, me convocó para hacer lo que hacía antes, gerenciar; pero en un sentido mucho más amplio que el de administrar los recursos. Por supuesto que puedo ser despedido por cualquier Consejo de Administración.

-Militantes de entonces manifestaron que cuando se creó la gerencia, se perdió la esencia cooperativista.
Como en toda agrupación, hubo quienes quisieron utilizar a la Cooperativa para ganarle la interna a Felpeto. Hubo decisiones electoralistas y no cooperativistas; y eso hizo que fuera habiendo quiebres dentro de la conducción y fueron quedando afuera.
Aparte, ¿quiénes son los que lo dicen?, los que siguieron participando en la superestructura del Estado. La Cooperativa tiene 53 años y yo hace 41 que estoy; y con o sin gerencia, el elemento central del éxito de la nueva gestión fueron los trabajadores organizados.

-Se ha modificado el estatuto interno ¿cuándo fue y por qué?
Fue de forma inmediata, en el ´88. Cuando se pasa a más de 5 mil socios, por Ley Cooperativa no se pueden hacer más asambleas directas; sino que se divide la zona de prestación en sub-zonas regionales, se hace la elección de delegados, y ellos son los que eligen el Consejo de Administración. Eso se llama democracia indirecta, y era obligación de la Coopi hacerlo. Pero a partir de ahí, comenzaron a decir que se hizo adrede, para crear un sistema antidemocrático.

-¿Qué tipo de participación tienen los socios?
La que quieran. Pueden participar activamente en las asambleas, elegir sus representantes y aprobar los balances. Pueden elegir una lista para cada una de las zonas, cuestionar y presentar iniciativas. Todos los años se realizan asambleas con los delegados; y ellos mismos son los que deciden sobre el Consejo de Administración que se renueva por tercios. La convocatoria se realiza a través de los medios de comunicación.

-¿Por qué ha sido tan conflictiva la relación con gobiernos de turno?
Hay un pecado original que se dio en la elección del ´86, de sectores ligados a la política que se querían quedar con la conducción. Al no poder, la han atacado desde entonces; porque creían que la institución era de ellos.

-¿Qué le diría a aquellos que dicen que de la Cooperativa solo ha quedado el nombre?
¿Por qué no dicen eso de la cooperativa de Villa del Lago? Lo dicen porque hay una gran ignorancia, y porque llevan treinta años de campaña montada en contra. Entonces, se escucha en el mundillo de Carlos Paz, que son 300 personas que rondan los bares del centro -como los políticos, hoteleros, dueños de teatro y periodistas que van detrás de la Municipalidad-; pero fuera de ese grupo que forma opinión, no piensan eso.

-¿Cuál es la relación de su familia con la Cooperativa? ¿Quiénes trabajan actualmente?
Mi padre estuvo en los inicios. Después ingresé yo; y cerca del ´90 lo toman a mi hermano, que fue uno de los delegados despedidos. Le di trabajo a mi hermana; es el único pecado que me pueden adjudicar.

«LAS ÚLTIMAS DOS DÉCADAS HAN SIDO NEFASTAS». La actual directora de Planeamiento Físico Ambiental de la Municipalidad, Liliana Bina, desde pequeña integró el movimiento cooperativista, por «herencia» de su padre, uno de los fundadores. Pese a haber creído en la conducción de Eguiguren durante una década; advierte un quiebre, y considera que la institución es una «corporación familiar».

-¿Qué opinión le merece la gestión de Eguiguren?
De las últimas dos décadas no hay nada que festejar; sino mucho que lamentar; han sido nefastas. Siempre teníamos la profecía de que la iban a chocar, y la terminaron chocando. Con la capitalización, la fijación de la tarifa a espaldas del Concejo; la creación de «Mi Mutual» y la estafa del millón de dólares que nunca se supo cómo lo licuaron a través de otras deudas; con el triducto que se enterró en la ciudad con las cloacas y nunca se transparentó, con el rubro obras, y más.
Todo lo que van ganando lo van invirtiendo en bienes que son propiedad de la Coopi como tal; llámese Moreno 60, la Casa de la Cultura, vehículos. Es decir que si algún día el Municipio les retira el agua como concesión, se encuentran con una Cooperativa que en definitiva terminó siendo un emprendimiento familiar, que tiene un capital formidable hecho sobre nuestras espaldas.

-¿Cuál sería la solución?
La decisión que ha tomado Avilés para que el agua vuelva a gestión municipal es la única salida para lograr la democratización. No podemos seguir siendo tan indiferentes a estos manejos, a cambio de que nos pinten un aula de la escuela, nos compren camisetas para un club, nos den tres pesos para sponsorear un evento, o nos paguen un taller de títeres.

-¿Qué queda de las bases cooperativistas fundacionales?
Esto no es una cooperativa; es una asociación que se puede emparentar con una corporación familiar, que se comporta como una empresa privada. No podemos permitir que con el dinero del agua se sustente un espacio político partidario, porque todo el debate está cruzado por las apetencias políticas de este señor, que incluso fue candidato a Intendente siendo gerente, algo que está prohibido por los estatutos.
Podemos estar en contra de un Intendente, y en la próxima elección no lo votamos más. Pero a esta gente no la elige nadie, y hoy está festejando que hace treinta años que no los elige nadie, y que se han apropiado de nuestra Cooperativa.

Informe completo en la edición gráfica de este viernes 23 de diciembre.

Compartir en tu red social

Comentar esta nota