«El Bamba» indagó sobre su abastecimiento en Carlos Paz.
Un invierno más y el gas natural no llegó a los hogares de los vecinos que tantos años llevan esperando. Ante esta realidad, las garrafas son trascendentales para cubrir las ventajas que otorga el servicio.
El consumo se incrementa en invierno y paralelamente el costo se eleva, al punto de que muchas familias deben optar por otros métodos para calefaccionar o cocinar.
Es por ello que el gobierno de la Nación implementó el programa «Garrafas para todos» con el objetivo de colaborar con la economía de los ciudadanos argentinos que imperiosamente requieren de gas envasado (gas licuado de petróleo). El precio fijado por el Estado es de 16 pesos para el envase de diez kilos.
Este año, a diferencia del anterior, la Provincia decidió no apoyar la iniciativa del Ejecutivo nacional y según informaron hace un tiempo desde el Ministerio de Industria, la negativa se debe a que «el plan tendría mayor alcance».
Sin embargo, el estandarte que se pregona desde el Estado es limitado y conseguir una garrafa al precio estipulado, es una misión casi imposible en nuestra ciudad.
En Córdoba, los distribuidores mayoristas que están a cargo del programa son Total Gas, YPF Gas y Special Gas. Estos garantizan el precio impuesto en sus puntos de ventas fijos y móviles.
En Carlos Paz no existe un lugar específico que las comercialice; es por ello que se pueden encontrar en despensas y subdistribuidores, donde es difícil conseguirla y el costo puede variar.
En este sentido, la encargada de uno de los negocios dedicados a vender este producto manifestó: «Tenemos las garrafas de 16 pesos, pero ningún tipo de subsidio. Lo que sucede es que llegan pocas y todo depende de la demanda que exista. Siempre le decimos a la gente que tiene que tener una de reserva, porque se demoran los camiones en la entrega.
«Llega una determinada cantidad de las de diez kilos, pero a lo mejor tengo 20 y son diez personas las que vienen a buscar. Hay mucha gente que las pide, y se empecina, pero no entiende que no hay. Otra de las cuestiones que complica, es el pedido que hacen desde los almacenes. Porque a veces no tenemos para entregarles, y entonces todas esas personas que adquieren allí, vienen a buscar al local», expresó la vendedora.
El inconveniente aquí se presenta por los manejos comerciales que realizan algunas subdistribuidoras con este insumo. Claudio, un consumidor, denunció que «ellos traen la garrafa de 16 pesos, que está subsidiada y lo puedo comprobar, ya que tiene el cartelito. Lo que sucede es que ponen un día y hora para comprarla, y cuando vas, ya no hay más y las que tienen, están arriba del camión». Entonces «hago el pedido por teléfono para que la lleven a mi casa; el tema es que cuando te la bajan, te cobran 30 pesos».
Para Claudio, existe una especie de especulación, ya que «a ellos les conviene entregarlas a domicilio; se quedan con garrafas y durante unos días no venden. Cuando llamás para saber qué día van a tener, llegás al local y hay una fila interminable de gente y se terminan enseguida».
De esta forma, Claudio expresó que «se están quedando con el subsidio de la gente; tenemos que estar a merced de ellos».
Ante tales denuncias, la vocera de la subdistribuidora afirmó que «cuando me llaman intervengo con mi trabajo, es un servicio que le brindo a la gente. Si piden que las llevemos, es obvio que no va a salir 16 pesos. El tema es que no tenemos la culpa de que los clientes vengan a un horario distinto al que solicitamos», y comparó: «Es como el pan al mediodía, si vas y no hay, no te la agarrás con el panadero». Y afirmó: «El camión se carga de acuerdo al reparto que está estipulado».
Por otra parte, pudimos observar en una subdistribuidora local que se colocan carteles comunicando el día y horario específico para conseguir la garrafa social, pero cuando la gente concurre a realizar la compra, la respuesta es «no hay, tiene que llamar». Sin embargo, los camiones estacionados en el local están repletos de garrafas. ¿Estarían vacías?
Las maniobras que se producen por parte de quienes se encargan de comercializar los envases en nuestra ciudad, no son alentadoras para quien debe hacer uso del mencionado producto. Los testimonios son innumerables.
Marcos, otro consumidor, afirmó que «últimamente cuando voy hasta el local a comprar, me dicen que no hay, pero se puede ver que adentro tienen. Además, llamás y tienen para llevarte». En este sentido, comentó: «Te hacen ir a cada momento, vas y venís y al final no te venden. El día que se deciden a hacerlo, te encontrás con una fila larguísima».
Muchas veces, comercios que tienen a la venta garrafas, suelen buscar una ventaja económica ante la demanda que se produce cuando las subdistribuidoras no entregan o reparten el gas: «En un momento necesitábamos sí o sí, así que nos dirigimos a una despensa y nos cobró 40 pesos porque sabía que no se encontraban por ningún lugar; se aprovechó de la situación», declaró Marcos.
Jorge Toledo, encargado de la distribuidora Total Gas (Córdoba), en exclusivo para «El Bamba» informó que «el precio oficial es de 16 pesos las de diez kilos». Indicó que «distribuimos en localidades, pero buscamos hacerlo también en puntos estratégicos como centros vecinales, municipios, plazas, etcétera».
Por otra parte, comentó: «La Nación subsidia a todas las empresas de gas butano, las que son plantas fraccionadas».
En cuanto a la demanda y abastecimiento, acotó: «Estamos entregando dos garrafas por familia y no está alcanzando. En el 2011 la Nación le acercó a la Provincia un cupo mayor de gas al que recibíamos, este año no fue así; es un millón 200 mil kilos lo que le está debiendo. Respetamos los cronogramas, pero estamos muy ajustados. No cumplimos con todo lo que deberíamos entregar». Y agregó: «En Carlos Paz tenemos un subdistribuidor; la garrafa está subsidiada para él y la puede vender a 16 pesos en el depósito, aunque no sé si puede abastecer a la ciudad. A su vez, esta empresa tiene la entrega a domicilio.
«La Municipalidad debería contactarse con nosotros para que podamos hacer la entrega directa a través de algún centro vecinal y reforzar la venta de nuestro subdistribuidor», señaló Toledo.
Cabe mencionar, que en relación al poder calorífico, el gas natural rinde 9.300 kcal. por metro cúbico y el envasado 12 mil kcal. por kilo. El consumo mensual sería de 250 metros cúbicos en una casa servida por red y de 194 kilos para quien depende de la garrafa. El precio del gas natural no llega a 20 centavos el metro cúblico.
Desde su esencia misma, el gas natural (metano) marca ante el gas envasado una significativa diferencia y no se limita a lo estrictamente económico, también en lo que respecta a la seguridad de los consumidores.
¿Cuándo el gas natural para todos dejará de ser una promesa?
Evangelina Bustamante