Trascendieron datos cuantitativos de la producción legislativa del último semestre. Sus diferentes protagonistas los interpretaron y compararon con el anterior.
Con la sesión del pasado jueves 28 de junio culminó el período parlamentario 2011-2012; que en virtud del acto eleccionario, y según establece la Carta Orgánica, el 29 de noviembre sufrió un cambio en la composición de sus bancas. En la ocasión, representantes de Carlos Paz Unido, la Unión Cívica Radical, Desarrollo y Transparencia, Unión por Córdoba y Frente por Carlos Paz asumieron sus funciones. Haciendo un balance, en este informe se reflejan los saldos en el debe y en el haber, principalmente de los siete meses finales.
De acuerdo con información suministrada por Secretaría Legislativa, desde el arribo de las nuevas autoridades hasta el 31 de mayo del corriente, en el Concejo de Representantes hubo 24 Sesiones Ordinarias, 2 Especiales y 7 Audiencias Públicas, de las cuales 6 se llevaron a cabo fuera del recinto, bien sea en centros vecinales, instituciones educativas o colegios profesionales.
En cuanto a la producción legislativa propiamente dicha, ingresaron 313 proyectos y el 57 por ciento se aprobaron por unanimidad sobre tablas. Mayormente, consistieron en ordenanzas y pedidos de informes.
De esas ordenanzas, 90 entraron en vigencia; y de los 69 pedidos de informe autorizados, el Departamento Ejecutivo respondió 39 en tiempo y forma, no habiendo vencido el plazo para hacerlo con otros 21.
Con relación a la labor de las Comisiones, el informe concluye en que sobre un total de 76 despachos ingresados, solamente 7 se enviaron a archivo, después, el 82 por ciento se aprobaron por unanimidad y el 7 por ciento por mayoría, entre ellos el Presupuesto, Tarifaria y Organigrama.
Luego de que se dieron a conocer los datos cuantitativos, distintos concejales se pronunciaron sobre lo que dichos números les significan.
El primero en tomar la palabra fue Walter Gispert; quien se refirió a la modalidad adoptada por este Concejo de trasladarse a los barrios para sesionar como una experiencia «con resultados muy positivos» en términos de «llevar a la práctica el fomento de mayor participación».
También hizo mención a los pedidos de informe, «quiero destacar que hay una política de permitir que se pregunte y, por parte del Ejecutivo, de contestar a esos interrogantes».
Contrariando al presidente, desde su banca por el radicalismo Daniel Viale insistió en que la aceptación es «parcial» por parte del bloque mayoritario, y que éste tiene un doble discurso en tanto que justamente aquellos pedidos que rechazan «hacen a la transparencia e información pública a la que tanto apuntan».
Asimismo, dejó entrever su insatisfacción con las respuestas otorgadas desde el Palacio 16 de Julio al subrayar que «no siempre hemos obtenido la información que hemos querido».
Cambiando de tema, Hugo Bustos destacó que la intención de Carlos Paz Unido es buscar el consenso y la unanimidad, lo cual, de acuerdo con Raquel Merlino, «significa que en cada ordenanza se reflejen las distintas posturas que hay en la ciudad» y por eso «son pocos los puntos aprobados por mayoría», había resaltado antes el presidente.
Ahora bien, «si eso no se puede amalgamar, el espíritu de la democracia es debatir y expresar los distintos puntos de vista», advirtió el edil de Unión por Córdoba Adrián Lizarriutrri. Y enfatizó que «el rol de la oposición consiste en transmitir la visión de aquellos que votaron algo distinto al actual gobierno».
Finalmente, sobre el desempeño de las minorías, Viale remarcó que «tiene que madurar», ya que «a veces no se sabe si los concejales de la oposición se suman al proyecto oficial porque es más cómodo o si en verdad se identifican con él».
Como se mencionó, este período legislativo estuvo signado por el cambio de autoridades, en la mayoría de los casos; y con ello, por la promesa de una ruptura con respecto al desempeño de los últimos ocho años.
Los concejales salientes, en su momento, habían concentrado sus reclamos en la «difícil relación con el intendente Carlos Felpeto» y la supeditación de la labor legislativa a la tarea de contralor. De hecho, desde el 4 de agosto al 29 de noviembre de 2011 se contabilizan en el libro de actas 37 ordenanzas, en contraste con las 90 que se sumaron a partir de esa fecha.
Haciendo memoria, Amalia Gómez, quien junto a Merlino y Lizarriutrri renovaron sus bancas, señaló haber tenido que «cumplir el rol del control no por una cuestión de gustos sino por el desmanejo que se produjo en el ejercicio anterior».
Esteban Avilés, por su parte, recordó que «cuando estaba como concejal, nunca había una presencia física ni documental de la información que se pedía» y por ello destacó la «predisposición de este Ejecutivo a concurrir al recinto cuando así lo quiera algún concejal de la oposición».
A su vez, resaltó: «Abrazo todos los pedidos de informe porque me parece bien que la oposición esté con el conocimiento de lo que quiera»; pero, ya evaluando el desempeño actual, «me hubiera gustado que quienes trabajaron en años anteriores, se despertaran antes y no ahora simulando cambiar 180 grados en su forma de ver la política, en especial con las áreas de salud y economía».
Para cerrar, y en estrecha relación, el Intendente también hizo hincapié en que «todavía hay poca predisposición por parte de algunos concejales de la oposición para dejar de poner situaciones en la parte mediática, a preguntar cuando asisten los funcionarios, y no a opinar después por afuera o seguir ensayando pedidos de informe en vez de sacarse las dudas en el momento».
En tal oportunidad, el debate estuvo concentrado en dos o tres temas polémicos y se percibió cierto descontento con algunos resultados.
La decisión de extender por seis meses la suspensión dispuesta por Ordenanza Nº 5468, relativa a los edificios en torres superiores a tres pisos, fue el primer punto tratado y el más conflictivo. El despacho de la Comisión de Obras se aprobó por mayoría con 7 votos a favor y 4 en contra.
En este sentido, los concejales Viale, Rossi, Sargiotto y López vociferaron su renuencia a «no darle a la ciudad una definición sobre el Código de Edificación», y respaldaron (menos Viale) una moción de orden planteada por el edil de Frente por Carlos Paz que estipulaba 90 días como plazo máximo para su elaboración.
A continuación, se aprobó por unanimidad la «prohibición en el sector del Parque Recreativo Educativo Natural Protegido Sol y Río el tendido de cables de media y alta tensión»; sin embargo, según se filtró de la previa, quedó en claro que el proyecto no abarca la calle Spilimbergo (espacio público) y que de aprobarse el punto que suspende la Ordenanza Nº 2997 que obliga el cableado subterráneo, se le estaría facilitando las cosas a EPEC para con la planta aledaña al barrio Sur de la ciudad.
Los once legisladores también respaldaron un nuevo sistema de financiación mixta para pavimento y cordón cuneta que redunda en una reducción de 25 pesos menos por metro para los frentistas y, ya culminando, se autorizó la primera etapa de obras para la refuncionalización de la Terminal de Ómnibus, cuya inversión se supone en 750.000 pesos a pagar con fondos genuinos de la Municipalidad.
A nivel general, dentro y fuera del recinto, hay coincidencia en que hubo temas de radical importancia que no fueron afrontados.
En primer lugar, el contrato de la Coopi, cuya prórroga venció hace varios meses y el Ejecutivo aún no terminó de elaborar el Plan Director sobre el cual planean establecer el nuevo convenio
Luego, están las ordenanzas relacionadas a trasparentar los actos de gobierno y facilitar el acceso a la información pública; que si bien, como dijo Mirta Rossi, su falta de concreción «no es solamente culpa de esta gestión», no las diseñó la Secretaría de Calidad Institucional y Participación Ciudadana ni se debatieron las de Fundación Ciudadanos 365.
La cuestión de la adicción al juego y, en particular, los tragamonedas también son cuentas pendientes. Se trajeron a colación en la última sesión dado que una de las corporaciones propietarias de las comúnmente denominas «maquinitas» sponsorizó la actuación de Jorge Rojas en la apertura de la temporada, pero su alusión terminó diluyéndose en el pedido de informe y la aprobación de aquel contrato.
En última instancia, EPEC, la situación energética y el Código de Edificación, entre otros, quedaron en pendientes y para la polémica. Desde las fuerzas contrarias, advierten que cuestiones internas al partido que gobierna no permiten avanzar; por otro lado, Carlos Paz Unido reclama mayor participación de las distintas minorías y acentúan que «la responsabilidad es de los once concejales».
Lic. Lorena Neo Romero