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Editorial: “¿Qué tienen los pobres en la cabeza?”

Publicado: por en la edición 780, Opinión Sin comentarios

Así, con una pregunta que escandalizaría a los defensores de la igualdad entre los seres humanos; pero que no deja de ser “la” incógnita que despiertan las actitudes de ese otro que piensa, siente y vive distinto a mí, Mayra Arena busca romper los prejuicios, desde el relato experiencial, para con un sector societario que no tiene la posibilidad constante de “llegar a fin de mes”.

Cuántas frases hechas y con poca significación entre quienes ni siquiera logran poner comida diariamente en el plato de sus hijos: “La pobreza afecta principalmente a los niños”. De acuerdo con el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina, 7.930.000 chicos menores de 17 años “no alcanzan niveles normales de alimentación, acceso al agua corriente, vivienda, salud y educación”. Dicho de otra manera, seis de cada diez son “pobres estructurales”, y uno de cada diez vive en un hogar “vulnerable en términos de acceso a los alimentos”.

La realidad de Mayra. La joven madre de Bahía Blanca que en un contexto de crisis pareciera estar encontrando la llave para abrir la puerta de un mundo “invisibilizado” pese al grueso numérico, en franco aumento. “¿Qué tienen los pobres en la cabeza?” es el interrogante que intenta develar en charlas y cartas abiertas, cuya viralización es inmediata, ¿con el mismo efecto en políticas sociales?

“Que haya un desprecio tan grande por la política en las clases pobres habla del desastre que hicieron históricamente en este país con los pobres. Y habla de unos pobres que están espantados”. Paradoja aparte al hecho de que “nosotros somos los que vivimos exclusivamente de la política: dependemos de las escuelas públicas, de los docentes, de sus salarios, de los hospitales públicos y de las asistencias económicas por parte del Estado”.

Reflexión de una mujer que se asume estereotipo de “casi todos los estigmas que se pueden tener de pobre: soy hija de madre adolescente, no tengo padre, somos un montón de hermanos, dejé la escuela a los 13 y fui mamá a los 14”; no obstante, a base de esfuerzo, ¡mucho esfuerzo!, hoy estudia en la Universidad a propósito de, como ella misma, dice: “Descubrir cómo hacer que los marginales puedan llegar a ser pobres y que los pobres dejen de serlo”.

Diferencia descrita en la posibilidad de “salir” de una situación de ausencia de baño o abrigo para ir a la escuela. Carencias en las que se basa para explicar que “los pobres tenemos hijos porque es lo único que podemos tener”; “usamos zapatillas carísimas porque, después de años de usar zapatillas donadas de la Iglesia, el día que te podés comprar un par se tiene que notar”; “incorporamos erróneamente la idea de que cuando somos violentos nos tienen otro respeto”; al mismo tiempo que es “una forma de vengarse de los demás por todo eso que ellos tienen y nosotros no”.

Eso “tenemos en la cabeza” quienes del otro lado del umbral “creemos” en la posibilidad de un futuro mejor. Distinto quizás al pensamiento de, por ejemplo, un Dady Brieva, que espera el fracaso ajeno (aunque incluya la desnutrición, pauperización y muerte de personas) para celebrarlo tal como sostuvo al opinar sobre la gestión de Mauricio Macri: “Quiero que se quede hasta el final y quiero que realmente la pasemos mal, para que no compremos más espejitos de colores”.

Lo que habría que preguntarse es cómo es que nos dejamos engañar tan fácilmente hace tres años, cuando votamos, si de la educación, la economía, la ocupación, los índices de inseguridad, la transparencia… se encargaban los hijos del padre cuya casa se incendia en el drama alegórico de Alfredo Caseros.

La conclusión es que en vez de preocuparnos por lo que “tienen los pobres en la cabeza”, es menester que nos ocupemos de su capacidad cognitiva a propósito de romper patrones. Asegurándoles accesos a condiciones de vida digna, que implica salubridad, nutrición, respeto, inclusión y amor. “Sé amable, pues cada persona con la que te cruzas está librando su ardua batalla” (Platón).

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